Vara verde incrustada en la tierra, fresca y acabada de mostrarse con sus primeros días frente a las inclemencias y demencias del clima… ughh, a sabiendas de que ella llegará a arrancarla de raíz, se incrustará en fauces de gigantes de pelos negros y pelos blancos… quizá, sólo sea saboreado y dejado en su agonía cerca a otros pastos y flores de malesa o quizá no exista para verse crecer en la incercia de una vida cegada por la ausencia de sus sentidos y un instinto extinto de vida y muerte.
Te amo panda…